Materiales tradicionales

Materiales tradicionales, decoración moderna

Si hoy le pedimos a cualquiera que nos diga que es lo que más le sorprende de una gran vivienda antigua, la respuesta sin duda sería, la gran calidad de los materiales. Hemos pasado de una manera de decorar dónde los acabados eran lo más importante a una forma de entender las texturas y las cualidades de los materiales como la cosa más importante dentro de los fines decorativos. Actualmente, incluso, se dejan dentro  de la parte de obra vista materiales que hasta la fecha estaban condenados  exclusivamente a otra función , como es el caso del hormigón, los metales o el vidrio. Vemos como se están integrando en los hogares como antes lo hacían las vigas de madera o la piedra.

En una época en la que la resistencia de los materiales está comprobada, en el interior pueden convivir  texturas con el único fin de prestar una función decorativa. Hoy en día, no es extraño comprobar como un diseño simple con materiales adecuados prescinde incluso de elementos de decoración tradicional como los cuadros u otros motivos ornamentales. Al fin, la riqueza patrimonial arquitectónica de la humanidad se dio gracias a que el uso de los materiales estaba  limitado a la zona desde donde eran fácilmente transportables. Así surgió la variedad y la riqueza que hoy conocemos.

Hoy vemos como los revestimientos de las paredes  de los cafés de media España se han desnudado para dejar a la vista los muros de ladrillo que el desgaste y poca regularidad de los antiguos procesos industriales, los han convertido en el principal argumento de calidez de estos locales. Las imitaciones y la inquietante  sensibilidad de la producción en cadena Si tienes la posibilidad de estar cerca de una obra hecha con Tadelakt te darás cuenta de que tienes necesidad de tocarlo.

Esto también pasa con la mayoría de los materiales naturales: tienen personalidad. Son capaces de crear un ambiente por sí mismos. Las imitaciones (de madera, de mampostería, etc.) nunca conseguirán engañarnos más allá de dos o tres minutos, porque no tienen una propiedad indispensable que los elementos tradicionales tienen y es que están vivos.

La madera, la piedra, la cerámica, son tan sensibles a las variaciones de temperatura que están constantemente dilatándose. Al fin, todos sabemos que las modas son pasajeras y los gustos mucho más, pero tómate tu tiempo para decidirte por esto o por lo otro, porqué, no me cansaré de repetirlo, ahí, en tu casa, vas a pasar tu vida.

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